DESDE LA IGLESIA DE SAN FELIPE Y SANTIAGO EL MENOR

PROCESIÓN DE LA SOLEDAD

INTRODUCCIÓN

 

El acto de la Soledad goza de gran tradición en las celebraciones de Semana Santa a lo largo de toda la geografía española. La tradición cristiana ilustra a través del Séptimo Dolor a la Virgen sola tras la muerte de Cristo en espera de la Resurrección. Esta tradición se divulgó a partir de las peregrinaciones a Jerusalén y a las visitas a la capilla donde supuestamente se ocultó María después del Entierro de su Hijo. Esta capilla es conocida con el nombre de Estación de María. A partir de la Contrarreforma (s.XVI) esta devoción gozó de gran predicamento. La Virgen personifica a la Iglesia sola ante los pecados del mundo, y también sola ante sus enemigos. María es la única luz que permanece encendida el Sábado Santo y nos ayuda a esperar el Domingo de Resurrección[1].

La Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores celebra este momento en la denominada Procesión de la Soledad desde 1984[2]. Surge como iniciativa de jóvenes cofrades pertenecientes a la Sección de Tambores, que comenzaba a cobrar presencia y protagonismo en una anquilosada Junta de Gobierno[3]. Corrían además unos momentos en los que la Semana Santa Zaragozana comenzaba a revitalizarse y un espíritu de emulación contagiaba a las cofradías en la creación de nuevos pasos, atributos o actos.

Las procesiones de la Soledad celebradas en algunas localidades del Bajo Aragón sirvieron de inspiración para su creación. De hecho, a la de Samper de Calanda acudían, invitados a título personal, algunos componentes de la Sección de Tambores la tarde del Sábado Santo.

LA PROCESIÓN DE LA SOLEDAD

 

Zaragoza contó ya en el siglo XVI con una Cofradía de la Soledad de Nuestra Señora. Instituida por los Frailes Mínimos de la Victoria en 1579[4] que rindió culto hasta la desamortización de Mendizabal en 1835. Realizaba una procesión el Viernes Santo con una imagen inspirada en la que la reina Isabel de Valois encargara al escultor Gaspar Becerra para el convento de los Mínimos de la Victoria de Madrid. La imagen llevaba túnica y toca blancas, cubriéndose desde la cabeza con un manto negro; las manos pegadas al cuerpo y juntas. Delante de la imagen procesionaban flagelantes y hermanos de luz así como un estandarte. La cofradía dejó de salir procesionalmente entre finales del siglo XVII y principios del XVIII.[5]

La Dolorosa recupera esta devoción pública para la ciudad de Zaragoza, como ya había hecho décadas antes la Congregación de Esclavas. Publicaba el Noticiero el Jueves Santo de 1946: “Faltaba en la Semana Santa zaragozana una procesión que acompañase a la Santísima Virgen, después de haber dejado el cuerpo de su Hijo en el Sepulcro y nadie mejor para organizarlo que esta Asociación de Esclavas, dirigiéndose desde la iglesia de San Cayetano a la de San Pablo, acompañando en silencio a la sagrada imagen de la Soledad, que mostrará en su mano derecha la corona de espinas teñida con la sangre del Redentor y señalará con su izquierda la espada que ha traspasado su corazón. Ha de ser esta procesión la expresión de dolor de las mujeres zaragozanas y de la Piedad que sienten por su Santísima Madre y Señora y para dar mas carácter penitencial a la procesión, las esclavas llevarán por primera vez un nuevo hábito muy adecuado al luctuoso acto religioso. Sin embargo, en el fondo no hay novedad alguna con las esclavas, ya que desde su fundación vienen acompañando a la Santísima Virgen en estas horas de dolor y ya es tradicional el ejercicio de la Soledad de María”. [6]

Desde 1991 la Congregación de Esclavas celebra la Procesión de la Soledad en la mañana del Sábado Santo, acercándose hasta el Convento del Santo Sepulcro y realizando una ofrenda floral al Cristo Yacente.[7]

Debemos hacer constancia también del acto de la Soledad que en la tarde del Sábado Santo y durante el discurrir de la denominada Procesión de la Amargura, celebró durante unos pocos años la Cofradía de Jesús de la Humillación María Santísima de la Amargura y San Felipe y Santiago el Menor. De hecho, las dos imágenes de la Virgen con las que ha procesionado desde su fundación en 1992 se ajustan a la iconografía de Virgen de la Soledad que estableciera Gaspar Becerra.[8]

 

ITINERARIOS DE LA PROCESIÓN

 

A lo largo de estos casi 20 años el recorrido no siempre ha sido el mismo.

Los dos primeros años, 1984, 1985, la procesión discurría, una vez iniciada en San Cayetano, por la plaza del Justicia, Manifestación, plaza de Lanuza, Torrenueva y plaza de San Felipe para acceder a la Iglesia., donde se procede a la plática sobre la Soledad de la Virgen. Tras el acto se regresaba a San Cayetano por la calle Candalija, Alfonso I, Manifestación y plaza del Justicia.

En 1986, obras de remodelación en la Plaza del Lanuza (las que colocaron esos porches que no son porches) y en la Calle Torrenueva invitaron a cambiar el camino hacia San Felipe por la Calle Manifestación, Alfonso I y Candalija. Recorrido este que se vio más acorde para la procesión y quedó fijado para el futuro con diversas variaciones. Estas variaciones no siempre han coincidido con lo fijado en el Programa de actos. Así en 1991 se accedía a San Felipe por la renovada y estrecha calle Torrenueva desde Alfonso y en 1992 se alargaba la procesión hasta Fuenclara y Gil Berges. En 1990 por la lluvia la procesión no salió celebrándose el acto en San Cayetano al son de un tambor y un bombo.

A partir de 1997 se vuelve a acceder a la Plaza de San Felipe por la Calle Candalija hasta el año 2002 que por desprendimientos en un tejado se entra por Torrenueva.

En 2009, con motivo de la celebración de los 25 años de esta procesión, el acto de la Soledad se iba a conmemorar en el interior de la Catedral de la Seo con el siguiente recorrido: pza. del Justicia, Manifestación, Espoz y Mina, Mayor, Dormer, Cisne y plaza de la Seo. Debido a la lluvia que ya obligara a suspender el Santo Entierro, la procesión fue también suspendida, realizándose la estación de penitencia dentro de San Cayetano después de recorrer en procesión solamente la plaza del Justicia, con la imagen asomada en el atrio del templo.

En 2010 se vuelve a entrar por la calle Candalija.

En la Semana Santa de 2019, bajo la necesidad de acortar el recorrido por seguridad y los problemas para poder comenzar la procesión desde la Real Capilla de Santa Isabel, ocupada con muchos de los pasos procesionados en el Santo Entierro, la Hermandad probó el siguiente recorrido, comenzando directamente desde la Iglesia de San Felipe: Joaquín Berges, Candalija, Alfonso I, Cuatro de Agosto, Blasón Aragonés, Plaza Sas, Del Pino, Méndez Núñez, Alfonso I, Manifestación y plaza del Justicia, finalizando en la Real Capilla de Santa Isabel. Posteriormente, en febrero de 2020, reunidos en Junta General, se decide oficializar este recorrido aunque, esa misma Semana Santa, todas las procesiones de la Semana Santa fueron suspendidas por la crisis sanitaria del Covid-19.

 

EL HORARIO DE LA PROCESIÓN

 

Se concibe para que abra el Sábado Santo, iniciándose a las 0 horas. El hecho de que cada año la duración del Santo Entierro sea cada vez mayor ocasionaba que no quedase tiempo material para organizarla. De este modo, a partir de 1990, el Programa de actos de Semana Santa de la Dolorosa convocaba “media hora después de haber terminado el Santo Entierro”. La tendencia de los últimos años ha ido acercándose a la 1 de la madrugada, hora de inicio en los años 2000, 2001 y 2002. La hora en la que finaliza se encuentra entre las 2,30 horas y las 2,40 horas que terminó en el 2002. El recorrido entre San Cayetano y San Felipe tiende a costar de 35 a 40 minutos.

 

LA ESTACIÓN DE LA SOLEDAD

 

Desde su primera celebración se ha considerado un acto íntimo y de recogimiento, centrado en una homilía por parte de los sacerdotes de la Hermandad.

En su origen fue concebido como un acto mariano en la plaza de San Felipe, pero a última hora surgió la posibilidad de realizarse en el interior de la iglesia, lo que supuso un acierto de cara a lo que se celebra. Todos los Consiliarios y capellanes que ha tenido la cofradía, desde D. José Luis Irizar en 1984  a D. Carlos Parra en el 2002, pasando por D. Emilio Moliner Espada, Don Vicente Ruiz Albesa,  y D. Isidoro Miguel, junto al párroco  de San Felipe, D. Alfredo Pariente (sin cuya colaboración este acto no sería hoy como es) han participado en esta Estación de Soledad.

 

ALGUNAS PECULIARIDADES DE LA PROCESIÓN

 

Básicamente mantiene los mismos esquemas que la procesión del Encuentro, si bien se prescinde de los faroles de los Siete Dolores. Del mismo modo, la Sección de tambores solamente interpreta marchas lentas, marcando el paso a modo de gran piquete. La lenta de salida (Imposiciones) y el toque final (desde 2010), son propios de esta procesión. Desde 1999 no se deja de andar en ningún momento, enlazando una marcha tras otra (inspirado en un error de una lenta cortada en 1998). Y si en 1984 todo era bajo la batuta de un redoblador, en 1988 fueron ya cuatro, en el 2002 seis y ocho en 2008. Hasta 1989 los redobladores iban en la primera fila, debido al escaso número de participantes, pasando posteriormente a ocupar el lugar actual en medio de la formación.

En 1990 la procesión se suspendió por la lluvia, celebrándose el acto en el interior de San Cayetano, al son de un bombo y un tambor. Y lo mismo ocurrió en 2009, aunque la Sección de Tambores si que recorrió la plaza del Justicia.

En 1991 el azar conforma una primera fila de tambores  exclusivamente femenina. Durante unos años se repite y se quiere instaurar como norma, pero en la sección de tambores no se tienen en cuenta razones de género.

En 1994, la peana se introduce en San Cayetano de espaldas, de cara a todos los concurrentes, despidiéndose de todos los presentes, sin saberse entonces que no volvería a salir a la calle. Una vez recuperada la peana, vuelve a introducirse de esta forma a partir de 2008.

Entre 1995 y hasta 2003 los cuatro faroles de la carroza se presentaban apagados. Búsqueda de recogimiento pero fruto de la casualidad. En ese año, en que se volvía a procesionar la carroza, no se había previsto un mayor uso en baterías y estas se gastaron antes de iniciar la procesión. La estampa resultante gustó sin embargo y se consideró apropiada para el acto a celebrar.

Desde 2002 la comitiva en pleno se introduce en San Cayetano para concluir desde dentro la procesión, con palabras de despedida del consiliario, del decano y el canto de la Salve.

En 2010 participa también en la liturgia la Coral San Joaquín.

En 2010 la sección de tambores forma “de cuatro en fondo”, formación que no se concebía desde mediados de la década de los 80. Se busca el poder crear un pasillo que arrope a la peana y sus peaneros en el momento de la despedida a las puertas de San Cayetano pero finalmente, a partir de 2016 se vuelve a la formación de cinco en fondo.

IMÁGENES EN PROCESIÓN

 

Curiosamente, la única talla denominada de la Soledad en la imaginería de la Semana Santa zaragozana es la que procesiona la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro, imagen conocida por todos como la Piedad. Realizada por Antonio Palao en 1870, fue donada por un particular a la Hermandad de la Sangre de Cristo para que completase el Santo Entierro. Tanto a la hora del encargo como de la donación siempre se hace referencia a la Soledad[9]

Al margen de esta curiosidad, tress han sido hasta ahora las imágenes procesionadas por la Dolorosa en la Soledad: La Virgen de los Dolores, obra de Calero de 1949, la Virgen de los Dolores, obra de Antonio Palao de 1856 y la Virgen de la Soledad, obra de Rafael Valero de 2003.

LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE CALERO

 

Es el paso de la Soledad los años 1984, 1985 y 1986 en una primera etapa y desde 1995 a 2002 inclusive.

Es la imagen titular de la Hermandad, obra de José Manuel Calero Arquellada (Granada 1903-Zaragoza 1964) que la realiza en 1949 una vez que la Hermandad decide poseer su propia imagen. El coste de la ejecución fue sufragado íntegramente por los señores Victoriano Zapatero Agreda y doña Ascensión Gargallo Zaera, en conmemoración de sus bodas de plata[10]. Realizada en madera, es una talla de devanadera: sólo presenta policromía en sus partes visibles y el resto del cuerpo no presenta detalle alguno, ofreciéndose la madera sin policromar y marcando a grandes rasgos la forma de un cuerpo entallado con una especie de falda ondulada. Está concebida para ser vista siempre vestida.

Mide 1,75 metros y se caracteriza por una marcada visión frontalista, rígida y estática, sólo rota por la articulación de manos y brazos. A pesar de esto, el protagonismo que adquiere el rostro, nos muestra un perfecto equilibrio entre belleza y amargura.

En la procesión de la Soledad mantiene la misma presentación que en las demás procesiones, con la novedad que desde 1995 los cuatro faroles de la carroza se presentan apagados. Búsqueda de recogimiento pero fruto de la casualidad. En ese año, en que se volvía a procesionar la carroza, no se había previsto un mayor uso en baterías y estas se gastaron antes de iniciar la procesión. La estampa resultante gustó sin embargo y se consideró apropiada para el acto a celebrar.

 

LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE PALAO

 

Es el paso de la Soledad entre 1987 y 1994, ambos inclusive.

Propiedad de la Hermandad de la Sangre de Cristo fue realizada por Antonio Palao Marco en 1856. Su coste fue de 1500 reales. Antonio Palao (Yecla 1824-Zaragoza 1886) es uno de los escultores con mayor interés del XIX. Desde muy joven se familiarizó con la obra de Salzillo, a quien tuvo presente a lo largo de su trayectoria artística. Para la Sangre de Cristo realizó cuatro pasos procesionales: La Entrada en 1862 y destruido en 1935, la Piedad en 1871, la imagen de la que estamos tratando y la Cama en la que se porta el Cristo de Real Hermandad en el Santo Entierro.

Foto de Antonio Palao realizada entre 1862 y 1864 en el estudio de Mariano Judez y Ortiz[11]


 

Nos encontramos con una Virgen realizada en madera tallada y policromada en su totalidad, lo que le confiere una distinción en el conjunto de obras de este estilo dentro de la tradición española. Nos presenta un rostro de gran realismo, fiel reflejo del modelo andaluz que se populariza en el siglo XIX para la representación de la Madre de Dios.

Fue la imagen en torno a la cual se creó la Sección de la Virgen de los Dolores en 1938, siendo su titular hasta la realización de la imagen de Calero.

En 1987, con motivo del Cincuenta Aniversario de la primera salida procesional de la Sección de la Virgen de los Dolores, es rescatada de la Sala Capitular de Santa Isabel para el culto público. Se coloca en una sencilla peana y participa junto a la carroza en la procesión del Santo Entierro de ese año, y en exclusiva en la procesión de la Soledad.

Esta iniciativa venía a cubrir ese espíritu de emulación que recorre todas las cofradías, en unos años donde las peanas portadas a hombros comenzaban a proliferar en ellas.

Las andas, de sencilla composición, fueron realizadas por Julio Lázaro Galán en los Talleres BERCROM. Para su financiación contribuyó el primer premio (20.000 pesetas) conseguido por la Sección de Tambores en el I Concurso de la Unión en la Villa de Zuera de 1987.

Son necesarios 12 hermanos para su traslado, repartidos a lo largo de dos varales, más un hermano cabecero que al toque de campana marca las pautas de la procesión.

Esta peana siempre ha tenido un aire provisional, y las diferentes propuestas de reforma quedaron apartadas al dejar de procesionarse en 1995. El motivo fue la no autorización por parte de la Sangre de Cristo para disponer de la imagen por su mal estado de conservación y la necesidad de restaurarla. Esto ocasionó malestar entre los partidarios de seguir procesionando una peana, como en su día ocasionó entre los que veían inapropiado realizar una procesión dejando a la imagen titular en San Cayetano.

 

EL PROCESO DE CREACIÓN DE UNA NUEVA IMAGEN

 

El deseo de tener una imagen propia para ser procesionada en andas en la Procesión de la Soledad, y que su propiedad no supusiera un conflicto con el Decreto Domenech[12], comenzó a tener visos de hacerse realidad cuando el Decano Juan Moisés Morandeira (1997-2001) comenzó a tantear que posibilidades había.

Fue Don Isidoro Miguel, Consiliario de la Hermandad desde 1999, quien facilitó la idea. El Arzobispado no pondría ninguna objeción a la realización de una imagen si esta se ofreciera al culto, y mucho menos se aprovechara la construcción de un nuevo templo para la Parroquia del Corpus  Christi. Eso si, su realización estaría condicionada por ciertos requisitos artísticos exigidos por el Arzobispado.

En la primavera del 2000 Don Juan Moisés Morandeira se pone en contacto con Don Jenaro Blas Oñate, Párroco del Corpus Christi para exponerle los deseos de la Hermandad. El 10 de mayo Don Jenaro da su conformidad mediante carta fechada el 10 de mayo de 2000 y en la que viene a decir que el Consejo Parroquial está de acuerdo con la iniciativa pero que desea aportar las siguientes sugerencias:

* Que la imagen sea de madera y así reciba culto en la parroquia, siendo tallada de tal forma que pueda ser vestida en los actos procesionales que la Hermandad considere conveniente.

* Que al ser la primera imagen del Tercer Milenio que realice la Iglesia Zaragozana aporte alguna novedad artística de cara al futuro, siendo deseable que su expresión sea “la Serenidad y la Esperanza” como mensaje a transmitir a los fieles “puesto que la invocamos en la antesala de la Resurrección.

* Que el Consejo valoraría muy positivo y práctico la creación de una pequeña comisión Hermandad-Parroquia para sacar adelante el proyecto, participando en la elección de los bocetos-ideas sobre la imagen, a fin de conseguir la más idónea y a gusto de todos.

 

 FOTO 3: De izquierda a derecha: Don Jesús Pardillos Perea, Don Juan Moisés Morandeira García, Don Elías Yanes, Don Jenaro Blas Oñate, Don Adolfo Fernández Fuentenebro y Don Ricardo Tello Casas. 

EL ESCULTOR ELEGIDO: RAFAEL VALERO OCHOA

 

Rafael Valero Ochoa es el escultor elegido para la realización de la nueva imagen., quien curiosamente, cuando en 1998 trabajaba en la restauración de la fachada de la Iglesia de San Cayetano, fue presentado a Don Juan Moisés Morandeira, entonces Decano, por el que fuera Mayordomo Don Armando Ortiz, quien ya aventuró que este escultor nos podría hacer una nueva imagen para la Soledad. Este contacto se retoma en estos momentos de búsqueda, gracias a las gestiones desarrolladas por Don Ignacio Pardillos Perea (archivero entre 1998 y 2002).

La escultura mide 185 centímetros, pesando en ese momento 100 kilos. Está tallada con gubias en  Koto[13] , madera de color blanco cremoso procedente de África Occidental. Realizada en varias piezas de madera encoladas para evitar posibles fisuras. A lo largo de la sesión nos muestra la mascarilla, las manos u otras partes del ropaje.

Busca un acercamiento a los fieles y simboliza la Virgen en Soledad tras el cierre del Sepulcro, reflejando serenidad y esperanza en la antesala de la Resurrección.

La imagen debe aunar la tradición de la Hermandad y el deseo de conseguir una obra de valor artístico que una talla del siglo XXI merece.

Por eso el artista ha intentado tallar una Virgen distintas a todas las anteriores. Los ojos, por ejemplo están trabajados directamente sobre madera (frente a la elección de instalarlos de cristal). De este modo refuerza su preocupación principal, que la Virgen comunique. Por eso también concibe, no una mujer joven con cara de angelical serenidad sino una mujer madura que muestre el dolor.

 

Visita de miembros de la Junta Consultiva y otros miembros de la Hermandad.

 

La modista Teresa Val García confecciona los ropajes y el manto en un terciopelo bordado en gipur con azabache. Un bordado exquisito pero muy discreto.

SEMBLANZA DEL ESCULTOS [14]

 

Rafael Valero Ochoa Fernández  si bien nacido en Zaragoza en el año 1957 tiene su corazón compartido con Samper de Calanda. Como el mismo dice es “samperino consorte”. Escolarizado en las Escuelas Pías, inicia sus estudios de decoración en el año 1973  en la Escuela de Artes de Zaragoza. Discípulo de Daniel Lizalde Urzaiz, comienza su carrera artística a través del dibujo y la escultura, participando, a partir de esa fecha, en diversos concursos y exposiciones.

En 1977 gana el primer premio del XIX Certamen Juvenil de Arte. En 1978 su obra “Compas de espera” es seleccionada en el Premio San Jorge, y en 1980 participa como artista invitado en la Exposición de Artistas Aragoneses que tiene lugar en las Bodegas Bordejé de Ainzón. En este mismo año, en el VII Salón de Primavera, organizado por la Caja de Ahorros de Valencia, es seleccionada su obra “Polinización”. Y la obra “Estación de servicio” es seleccionada para el Concurso Círculo 2 de Madrid.

En 1981 realiza una exposición de su obra en la Galería Navarrete de Logroño. “Ecología” es seleccionada en el premio San Jorge y para la exposición del certamen organizado por el Museo Nacional de Escultura policromada de Valladolid.

En 1982 realiza una exposición en la Galería Jalón de Zaragoza, y realiza la obra “De Padres a Hijos”, Monumento al tambor y al bombo de Samper de Calanda.

Gran mural cerámico en carácterísticas escultóricas de 12 metros cuadrados. Simboliza las tres generaciones de tamborileros[15]. Figuras de medio relieve dispuestas en un fondo irregular, en la que las diferentes texturas y rugosidades armonizan con un colorido sutil, dentro de un estilo actual de ceramistas creativos. Las figuras aparecen tocando con fuerza un bombo y dos tambores. Sus estilizados cuerpos y sus vestimentas oscuras producen un armonioso ritmo de curvas que se destacan sobre el fondo claro. Uno de los personajes es una figura infantil, en la que se manifiesta la importancia de la continuidad de la tradición[16].

De este trabajo diría el autor: “ Este monumento nos es el homenaje a la tradición, sino a los hombres y mujeres que la mantienen viva, renovando, día  a día, su belleza”[17]

En 1982 participa también en la exposición “Panorama actual de la escultura aragonesa”, organizada por la Comisión de Cultura del Colegio de Arquitectos de Aragón.

En 1983, exposición del 50 aniversario del Colegio de San Agustín, junto con Miguel Angel Albareda y Teodoro Bordetas.

En 1984, exposición en la Sala Barbasán y exposición de retratos en el Museo Provincial, junto con Pilar Fernández Rivas y Carlos Ochoa Fernández, madre y hermano.

En 1985 obtiene la graduación en Artes Aplicadas como Maestro de talla.

En 1986 realiza el monumento a Don Francisco Loscos Bernal, titulado “El buscador de plantas”, con motivo del primer centenario de la muerte del botánico.

En 1988 realiza el primer premio a la difusión “El redoble”, otorgado por la Ruta el Tambor y el Bombo, premio que ha sido entregado a Heraldo de Aragón, Iberia, Pascual Maragall........

En 1994, y a petición del Excmo. Ayuntamiento de Samper de Calanda, realiza el monumento al ferroviario, que es instalado en una de sus plazas.

En 1996 realiza la Cruz Procesional que preside la Semana Santa de Samper de Calanda. Inicia todas las procesiones abriendo paso a los tambores. Esta obra fue un encargo del Centro de Iniciativas Turísticas.

Este Cristo es venerado en la Iglesia de la localidad. En ella el artista ha querido simbolizar la unión del hombre en el mundo, haciendo coincidir el color de las maderas utilizadas con el de la piel de todas las razas. Así, el cuerpo es de samba, cuyo color es blanco, el paño que lo cubre es boj, madera amarilla. En el pelo nos encontramos cerezo y en el INRI caoba, ambas de color rojo. Y por último, la raza negra se encuentra representada en los clavos, que son de ebano.

A petición del Presidente de la Ruta del Tambor y del Bombo, Miguel Franco Anadón, diseña y talla unas baquetas que elimínenlas deficiencias que tienen las actuales, poniendo un equilibrio en el peso y unas formas que impiden que dichas baquetas salgan despedidas. Son conocidas como baquetas samperinas.

A petición de la RAIP Hermandad del Señor atado a la Columna de Zaragoza realiza boceto en 1997 cuando esta cofradía se encontraba en proceso de realización de un nuevo paso.

El 23 de octubre de 2005 se celebra Junta Extraordinaria de la Hermandad desde las 9,30 en la Iglesia de San Cayetano, en la misma se procede a la lectura del Documento de Donación de la Virgen de la Soledad, cuyo contrato entre los donantes ( Don Juan José Morandeira García, Doña Maria Pilar Martes Fernández, Don Moisés Francisco Morandeira Martes, Don Juan Ramón Morandeira Martes y Don Francisco Morandeira Martes), el artista escultor ( Don Rafael Valero Ochoa Fernández) y la donataria (Don Fernando Saldaña Gracia, representando a la Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores como Hermano Decano) fue firmado en el Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza el 25 de junio de 2005.

En este contrato de donación queda de manifiesto que el objeto donado es la talla de la Virgen de la Soledad realizada a instancias de los donantes por el artista mencionado así como las vestimentas y adornos que la acompañan, confeccionadas por la modista zaragozana Doña María Teresa Val Gracia, valorado el conjunto en la suma aproximada de 30.000 euros.

[1] GÓMEZ LARA, JIMENEZ BARRIENTOS: Semana Santa. Fiesta Mayor en Sevilla. Sevilla, Ediciones ALFAR 1990. Pág. 86.

[2] Ver GRACIA PASTOR, Jorge: Veinte años de Soledad (1984-2003) en Redobles nº 6, 2003.

[3] En 1982 entra en la Junta Fernando Saldaña Gracia como delegado de tambores. Julio Lázaro Galán, Ricardo Navarro González o Jorge Navarro del Cacho entrarían posteriormente y conformarían un equipo de trabajo que darían forma a nuevos proyectos como lo fue la Procesión de la Soledad.

[4] La Orden de los Franciscanos Mínimos se establece en Zaragoza en 1576 estableciendo el convento en la confluencia de las actuales calles de Pignatelli y Ramón y Cajal, donde se sitúa el Parque de Bomberos.

[5] GARCÍA DE PASO REMÓN, Alfonso: De Ramos a Pascuas. Zaragoza 2000. Pág. 84

[6] La Congregación de Esclavas de María Santísima de los Dolores fue fundada en 1866. Hasta la Fundación de la Sección de la Virgen de los Dolores en 1938 acompañaba en la Procesión del Santo Entierro a la Virgen de los Dolores propiedad de la Sangre de Cristo. Hasta 1957 no se les permitirá integrarse en el cortejo con su propia imagen, que desde 1946 trasladaban hasta el exterior de San Cayetano como hemos leído en la crónica de El Noticiero.

[7] La imagen titular de las procesiones de la Congregación de Esclavas se atribuye al escultor Carlos Palao, por lo que hay que fecharla en los últimos años del siglo XIX. Para más información ver GARCIA de PASO: Aragón en Semana Santa. Rito y tradiciones en las comarcas aragonesas.2006. pag.209.

[8] GARCÍA DE PASO. op.cit pág.189.

[9] Ver RINCON, Wifredo: El escultor Antonio Palao. Tercerol nº5 2000.

[10] GRACIA PASTOR, Jorge: 50 años en torno a una imagen, 50 años de un Decreto. Redobles nº 3 1999

[11] Foto que forma parte del libro El gabinete de Mariano Júdez y Ortiz (1856-1874. Pionero de la fotografía en Zaragoza. Cortes de Aragón 2005.

[12] Los deseos del matrimonio Zapatero Gargallo, al conmemorar sus bodas de plata, de dotar a su Hermandad de una nueva imagen provocan que el mismo día de su donación (4 de abril de 1949) se promulgue un decreto del Arzobispado, el cual, a instancias de la Hermandad de la Sangre de Cristo, impide que se creen nuevas imágenes sin la conformidad de esta Hermandad y del Arzobispado.

[13] Madera de Koto (Pterygota macrocarpa) también conocida por Anatolia, Ake o Kefe, de disponibilidad abundante y con un precio moderado. Presenta las siguientes características . Dureza media, densidad 600, color blanco cremosos, fibra ligeramente cruzada, un secado normal aunque con riesgo de que aparezcan zonas azuladas. Mecanización buena, buen encolado, atornillado y clavado. Impregnabilidad buena, pero atacable por los insectos.

[14] VER PINILLA GONZÁLEZ, Fernando: Imagineros. En Tercerol, Cuadernos de Investigación nº 2, Zaragoza 1997. Pags. 139-146.

[15] Ver GARCÍA DE PASO REMON, Alfonso: Aragón en Semana Santa. Rito y tradición en las Comarcas Aragonesas. Zaragoza 2006. página 426

[16] Ver ALMAZAN TOMÁS, David: “La Semana Santa a través de sus manifestaciones artísticas” en Entre tambores, el Bajo Aragón durante los días de Semana Santa. Zaragoza 2003.

[17] Frase y dibujo incluido en la publicación El tambor y el mito, de Alejandro Abadía París. Colección Samper de Calanda 1983.


 

Marcha "Imposiciones"

Miguel Estrada y Nacho Parral

Texto de Jorge Gracia Pastor

Fotografías de Jorge Gracia y  Sara Baeyens

Texto en azul, actualización abril 2020

Domicilio Postal: c/ Olmo 18 50003, Zaragoza

Sede Social: c/ El Temple 13, local 50003, Zaragoza

Sede Canónica: Real Capilla de Santa Isabel de Portugal Plaza del Justicia s/n 50003, Zaragoza

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